Las recomendaciones sobre pantallas suelen llegar en forma de regaño y sin número. Las de la Organización Mundial de la Salud, publicadas el 24 de abril de 2019, tienen la virtud contraria: son cifras concretas, están ordenadas por edad y dicen tanto lo que hay que quitar como lo que hay que poner en su lugar.
Sección 01La recomendación, sin rodeos
No se recomienda que pasen tiempo frente a pantallas.
OMS · recomendación para lactantes menores de un añoEs la frase completa. No hay un umbral de minutos, no hay «con moderación». Para los niños de 1 año la indicación es la misma. Es a partir de los 2 cuando aparece un límite numérico, y aun así viene con una coletilla: no más de una hora, «cuanto menos mejor».
| Edad | Pantallas | Sueño de buena calidad, con siestas |
|---|---|---|
| Menos de 1 año | No se recomienda nada de tiempo frente a pantallas | 14 a 17 h de 0 a 3 meses · 12 a 16 h de 4 a 11 meses |
| 1 año | Tampoco se recomienda | 11 a 14 h, con horarios regulares |
| 2 años | Máximo 1 hora; cuanto menos mejor | 11 a 14 h, con horarios regulares |
| 3 a 4 años | Máximo 1 hora; cuanto menos mejor | 10 a 13 h, con horarios regulares |
Sección 02Lo que la OMS pide poner en su lugar
Aquí está la parte que casi nunca se cita, y es la más útil. Las directrices no piden un bebé quieto sin pantalla: piden un bebé activo.
La OMS los pide repartidos a lo largo del día, mientras el bebé está despierto. Para los que ya se mueven, la indicación es actividad física varias veces al día de distintas formas — «especialmente mediante el juego interactivo en el suelo; cuanto más mejor».
Las directrices marcan otro límite del que se habla poco: un bebé no debe permanecer sujeto más de una hora seguida. La OMS enumera dónde — carritos, sillitas, tronas, o sujeto a la espalda de un cuidador. Sumar el trayecto, el súper y la comida puede pasar esa hora sin que nadie lo note.
Sección 03Estar quieto no es el problema. Estar quieto frente a una pantalla, sí
Esta es la distinción que ordena todo lo demás, y la OMS la deja escrita con todas sus letras:
El tiempo dedicado a actividades sedentarias que conlleven la interacción con un cuidador y no supongan la exposición a pantallas, como leer, contar cuentos, cantar y hacer puzles, es muy importante para el desarrollo del niño.
Organización Mundial de la SaludEs decir: el rato sentado no es lo que preocupa. Un bebé sentado en las piernas de su abuela oyendo un cuento está haciendo exactamente lo que la OMS recomienda. La propia directriz lo propone como lo que va en los momentos de inactividad — que un cuidador le lea o le cuente cuentos.
Lo que realmente debemos promover es que los niños vuelvan a jugar.
La frase es de la Dra. Juana Willumsen, coordinadora de la OMS para obesidad infantil y actividad física, y la completa así: se trata de potenciar el tiempo de juego en detrimento del tiempo dedicado a actividades sedentarias, protegiendo al mismo tiempo el sueño.
Sección 04Por qué tan temprano
La razón que da la OMS no es el bebé de hoy, es el adulto de después. Sus directrices señalan que los hábitos de actividad física, sedentarismo y sueño establecidos a una edad temprana ayudan a moldear las costumbres a lo largo de la infancia, la adolescencia y la edad adulta.
Es la cifra que publica la OMS en el mismo comunicado, junto a más del 23 % de los adultos. Y calcula que el incumplimiento de las recomendaciones de actividad física provoca más de 5 millones de muertes al año en el mundo, en todos los grupos de edad.
Los 30 minutos, repartidos
La indicación de la OMS es «a lo largo del día», no de una sentada. La rutina de Kangu ayuda a que el rato boca abajo caiga entre siesta y siesta en vez de quedarse pendiente hasta la noche.
Ver Kangu

El comunicado de la OMS no hace esa distinción. Su recomendación para los menores de un año es general —no se recomienda tiempo frente a pantallas— y los ejemplos que da al hablar de los niños de 1 año son ver televisión o videos y jugar en la computadora. La videollamada no aparece nombrada ni entre lo prohibido ni entre lo permitido.
Lo que sí se puede leer de la directriz es su criterio de fondo: lo que la OMS valora en los momentos de inactividad es la interacción con un cuidador. Si esa conversación pesa en tu caso —la familia que vive lejos, los abuelos que quieren conocer al bebé—, es exactamente el tipo de pregunta que vale la pena llevarle al pediatra en la siguiente consulta, con tu situación concreta enfrente.
El comunicado de la OMS habla de tiempo dedicado a actividades sedentarias frente a una pantalla, y no aborda el caso de la pantalla encendida de fondo.
Lo que sí queda claro en el documento es qué se está protegiendo: el juego activo y la interacción con un cuidador. Ese es el criterio para mirar cualquier situación que la recomendación no nombre.
La indicación de la OMS ya trae la respuesta: son 30 minutos repartidos a lo largo del día y mientras el bebé está despierto. No es una sesión larga, son ratos.
Dos o tres minutos varias veces al día suman más que un intento de veinte que termina en llanto. Y ponerse a su altura —de frente, en el piso— cambia bastante la tolerancia, porque convierte el ejercicio en el juego interactivo en el suelo que la propia OMS pone en primer lugar.
Ninguno. Las directrices de la OMS de 2019 señalan que no se recomienda que los menores de un año pasen tiempo frente a pantallas. La misma indicación aplica a los niños de 1 año. A partir de los 2 años, el máximo es una hora, cuanto menos mejor.
Al menos 30 minutos repartidos a lo largo del día, mientras está despierto, para los bebés que todavía no se mueven, según la OMS. Para los que ya se mueven, la recomendación es actividad física varias veces al día, sobre todo con juego interactivo en el suelo.
De 14 a 17 horas entre los 0 y 3 meses, y de 12 a 16 horas entre los 4 y 11 meses, incluidas las siestas. De 1 a 2 años, de 11 a 14 horas con horarios regulares para dormirse y despertarse.
No más de una hora seguida. La OMS incluye en el mismo límite las sillitas, las tronas y el portabebés a la espalda de un cuidador.
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