Sección 01Los momentos, que importan más que la técnica
La AAP describe el lavado de manos como posiblemente la medida individual más importante para prevenir la propagación de infecciones. Los momentos que enumera:
- Antes de comer y de preparar comida.
- Después de ir al baño y después de cambiar un pañal.
- Al entrar de la calle.
- Después de tocar un animal.
- Después de toser o estornudar en las manos.
- Con más frecuencia cuando alguien en casa está enfermo.
Sección 02Los cinco pasos, y los veinte segundos
La AAP recoge los cinco pasos de los CDC:
- 1. Mojar
Con agua limpia, corriente. Tibia o fría, da igual.
- 2. Enjabonar
Jabón común. No hace falta nada especial.
- 3. Frotar 20 segundos
Dorso, entre los dedos y debajo de las uñas, que es lo que siempre se salta.
- 4. Enjuagar
Con agua corriente.
- 5. Secar
Con una toalla limpia o al aire.
Los 20 segundos son el dato duro: con un niño, cantar algo que dure ese tiempo resuelve el problema de medirlos.
Sección 03El jabón antibacteriano no es mejor
Es la parte que contradice la publicidad. La AAP señala que los jabones antibacterianos no son mejores que el jabón común para el lavado cotidiano, y que su uso puede favorecer la resistencia bacteriana. Nombra el triclosán como el ingrediente en cuestión.
La AAP lo reserva para cuando no hay lavabo disponible, y advierte que no funciona con las manos visiblemente sucias. Si hay agua y jabón, se usa agua y jabón.
Sección 04Nunca en las manos
Aquí está el punto que más cuesta desaprender. La AAP indica toser o estornudar en un pañuelo desechable o, si no hay, en la manga — nunca en las manos. Su razón es directa:
Los gérmenes se esparcen por las manos, no a través del aire.
AAP · Estrategias de prevención de gérmenes, HealthyChildrenY el pañuelo se tira de inmediato, no se guarda en la bolsa ni en la manga.

Sección 05Lo que no se comparte
La AAP nombra la lista explícitamente: chupones, vasos, cubiertos, toallas y cepillos de dientes. En una casa con varios niños, la mitad de los contagios viven ahí.
También pide especial cuidado con la limpieza de cocina y baño, y una separación concreta: no cambiar el pañal donde se prepara o se come comida. Y añade el dato que explica por qué la superficie importa: algunos gérmenes sobreviven horas sobre una mesa o una manija.
Toser en la manga no es mala educación: es la diferencia entre que el virus se quede ahí o pase a la manija de la puerta.
La rutina que se pega es la que está escrita
Si en casa entra alguien nuevo a cuidar al bebé —una niñera, los abuelos—, deja los hábitos por escrito en Kangu: cuándo se lavan las manos, qué no se comparte, dónde se cambia el pañal. Escrito se cumple; dicho de pasada, no.
Anotar la rutina
No. La AAP dice que los jabones antibacterianos no son mejores que el jabón común para el lavado cotidiano, y que su uso puede favorecer la resistencia bacteriana. Menciona el triclosán como el ingrediente detrás de esa preocupación.
Lo que sí cambia el resultado son los 20 segundos de frotado y hacerlo en los momentos correctos: al entrar de la calle, antes de comer, después del pañal y después de tocar un animal.
Si quieres dejar la rutina de la casa por escrito para quien cuide al bebé, guárdala en Kangu.
Veinte segundos, según los cinco pasos de los CDC que recoge la AAP, incluyendo el dorso, entre los dedos y debajo de las uñas.
No. La AAP lo reserva para cuando no hay lavabo disponible y advierte que no funciona con las manos visiblemente sucias.
En un pañuelo desechable, y si no hay, en la manga. Nunca en las manos: la AAP explica que los gérmenes se esparcen por las manos, no a través del aire.
La AAP nombra chupones, vasos, cubiertos, toallas y cepillos de dientes.
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