Sección 01La prueba que las distingue
La AAP la describe en una línea: comprime la areola con cuidado, a una o dos pulgadas detrás del pezón, y observa qué hace.
| Al comprimir la areola | Cómo se llama |
|---|---|
| Sobresale | Pezón sin particularidad |
| Se retrae hacia adentro | Pezón invertido |
| Se queda más o menos plano | Pezón plano: ni se retrae ni sobresale |
Hay un detalle que hace que muchas mujeres no lo detecten: algunos pezones invertidos parecen normales cuando no están comprimidos. Otros tienen un pequeño hoyuelo o una hendidura visible todo el tiempo. Por eso la prueba se hace a propósito, no de vista.
Y si sale invertido o plano, la indicación de la AAP es una sola: consultarlo con el obstetra o el pediatra. Es una de las pocas características del pecho que la página marca como «definitivamente» algo que hay que comentar.
Sección 02Por qué importa, y hasta dónde
Los pezones invertidos y, en menor medida, los planos, pueden dificultar que el bebé agarre bien. En algunos casos pueden impedir el flujo de leche, y son más propensos a que la superficie del pezón se lesione.
Puede complicar el arranque. No es un impedimento para amamantar.
La página cierra ese punto con dos matices que cambian la expectativa. El primero: una mujer con pezones invertidos o planos puede amamantar si logra que sobresalgan con estimulación. El segundo: en ocasiones se normalizan o sobresalen lo suficiente por sí solos durante el embarazo, y para cuando nace el bebé la lactancia se da sin problema.
Aún cuando los pezones no sobresalgan por sí solos, esta característica no debe evitar que la mayoría de mujeres amamanten a sus hijos con éxito.
AAP · Posibles problemas: pezones invertidos, planos y con perforacionesSección 03Lo que salió de la lista
Aquí está el cambio de fondo, y es el que casi nadie tiene actualizado. La AAP escribe que algunos métodos que se usaban en el pasado para corregir los pezones invertidos durante el embarazo en realidad pueden reducir el éxito de la lactancia, y que ya no se recomiendan de rutina.
- Conchas protectoras durante el embarazo. Son copas plásticas con un agujero al centro que se presionan contra el pecho dejando el pezón expuesto. La AAP anota que sí pueden ser útiles después del nacimiento, aunque su beneficio no está comprobado con estudios.
- Frotamiento de pezones. Los ejercicios manuales para hacer que sobresalgan «no hacen efecto», en palabras de la página.
«Los expertos ahora acuerdan que es mejor esperar hasta después del nacimiento para tratar los pezones invertidos», dice la AAP — pero con una condición: que tu equipo médico esté informado de tu situación desde antes, para poder guiarte mejor.

Sección 04Pezones con perforaciones
«En la mayoría de los casos, los pezones con perforaciones no interfieren con la lactancia materna», dice la AAP. Con tres advertencias concretas:
- Se retira el arete antes de cada toma.
La razón que da la página es directa: evitar el riesgo de ahogo.
- Una infección se reporta.
Ya sea del momento de la perforación o posterior, hay que informarle al médico.
- Puede gotear leche por el orificio.
«Esto por lo general no es un problema», pero si tienes dudas se consulta para verificar que el bebé esté comiendo bien.
Y una que aplica más allá de las perforaciones: las infecciones y cualquier cicatriz en el pecho pueden hacer que amamantar sea más difícil.
La página completa manda a consultar tres veces: al obstetra o pediatra si la prueba de la areola sale invertida o plana, al médico si hubo una infección por la perforación, y al pediatra o a una especialista en lactancia si hay dudas sobre si el bebé está comiendo bien. Ninguna de esas tres se resuelve leyendo.
Lo que notas hoy es lo que se te olvida en la consulta
Si el pezón se lesiona, si el agarre cuesta más de un lado, si la estimulación funciona antes de la toma. Anotarlo con fecha convierte una impresión difusa en información útil para quien te va a evaluar.
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La AAP describe la prueba: comprime con cuidado la areola a una o dos pulgadas detrás del pezón. Si se mete hacia adentro, es invertido; si se queda plano, es plano; si sobresale, no hay particularidad.
Vale la pena hacerla a propósito, porque algunos pezones invertidos parecen normales mientras no están comprimidos.
La AAP ya no lo recomienda de rutina. Escribe que algunos de esos métodos pueden reducir el éxito de la lactancia, y que el frotamiento de pezones no hace efecto.
Las conchas protectoras sí pueden ser útiles después del nacimiento, aunque la propia página aclara que su beneficio no se ha comprobado con estudios.
Sí. La Academia Americana de Pediatría señala que una mujer con pezones invertidos o planos puede amamantar si logra que sobresalgan con estimulación, y que aun cuando no sobresalgan por sí solos esta característica no debe impedir que la mayoría de las mujeres amamanten con éxito.
Al comprimir la areola, el pezón invertido se retrae hacia adentro del pecho y el plano se queda más o menos plano, sin retraerse ni sobresalir. Algunos pezones invertidos parecen normales mientras no se comprimen.
La AAP ya no lo recomienda de rutina. Indica que algunos métodos que se usaban antes —conchas protectoras durante el embarazo y frotamiento de pezones— pueden reducir el éxito de la lactancia, y que los expertos ahora coinciden en esperar hasta después del nacimiento para tratarlos.
En la mayoría de los casos las perforaciones no interfieren con la lactancia, según la AAP, pero hay que retirar cualquier arete o broche antes de cada toma para evitar el riesgo de ahogo. Si la perforación se infectó, se le informa al médico.
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