La primera indicación de la AAP para el sueño de un bebé prematuro es de expectativas: no esperar que duerma toda la noche durante muchos meses. No es un retraso ni una falla de rutina; es el calendario que le corresponde.
Es cuando un bebé prematuro puede empezar a dormir tramos largos de noche, según la AAP. En un bebé a término, esa misma marca de 6 a 8 horas puede aparecer alrededor de los 4 meses.
Sección 01Separar el día de la noche, desde el principio
La indicación es la misma que para cualquier recién nacido, con un acento: jugar con el bebé en sus ratos despiertos de día, y mantener las tomas nocturnas lo más silenciosas y metódicas posible, con iluminación mínima y suave.
La AAP agrega el aviso que evita frustración: puede tomar varias semanas antes de que el bebé reconozca la diferencia entre el día y la noche.
Sección 02La misma rutina, cada vez
Los bebés varían en la facilidad con que se quedan dormidos. La propuesta es seguir los mismos pasos cada vez que lo acuestes, para que aprenda una rutina propia. Y describe la evolución esperable con una honestidad poco frecuente: al principio vas a saltar de la cama al primer sonido de su llanto, y conforme se vayan conociendo y aparezcan sus destrezas de autoconsuelo, hay que dejar que se calme y vuelva a dormirse solo.
Sección 03El autoconsuelo y la edad corregida
La AAP llama al autoconsuelo una destreza importante, y da una razón concreta para empezar pronto: facilita la etapa —a la edad corregida de 6 a 9 meses— en la que los problemas de sueño pueden aparecer de nuevo.
Es la edad del bebé contada desde la fecha en que debía nacer, no desde la fecha en que nació. En un prematuro, casi todo el desarrollo se lee con esa edad, y el sueño no es la excepción: cuánto le corresponde a tu bebé lo dice su pediatra o el equipo que lo dio de alta.

Sección 04Preparar el ambiente
Para estas primeras semanas en casa la AAP sugiere cosas sencillas: el radio a volumen bajo o un reloj con sonido de segundero en la habitación, y una lámpara nocturna tenue que —dice textual— puede tranquilizarlos a los dos. También permitir que el bebé succione su muñeca o un chupete si eso lo calma.
Boca arriba, superficie firme, cuna vacía, en tu cuarto. La prematurez es uno de los factores que aumentan el riesgo de SMSL, así que la parte de seguridad se aplica con más cuidado, no con menos, aunque el sueño esté organizándose más despacio.
No va tarde. Va con su propio calendario, y ese calendario se cuenta distinto.
Comparar contra él mismo
Cuando el punto de comparación no puede ser el bebé de al lado, sirve tener el propio historial: cómo dormía hace tres semanas y cómo duerme ahora. Eso también es lo que el pediatra pregunta.
Ver Kangu
En un bebé prematuro esa cuenta se hace con la edad corregida, no con la del calendario, y la AAP describe tramos largos de noche entre los 6 u 8 meses o después.
Si te preocupa cómo está durmiendo, cómo respira mientras duerme o cuánto está comiendo de noche, eso se revisa con tu pediatra o con el equipo que siguió su alta.
La AAP indica que un bebé prematuro puede no lograrlo hasta los 6 u 8 meses o después, mientras que un bebé a término podría dormir de 6 a 8 horas seguidas alrededor de los 4 meses.
Jugando con él en sus ratos despiertos de día y manteniendo las tomas nocturnas lo más silenciosas y metódicas posible, con iluminación mínima y suave. La AAP advierte que puede tomar varias semanas.
Es la edad contada desde la fecha en que el bebé debía nacer. La AAP ubica entre los 6 y 9 meses de edad corregida la etapa en que los problemas de sueño pueden reaparecer.
Crear mi cuenta gratis