La vacuna se aplicó en la mañana y en la tarde el bebé está irritable, con la pierna sensible y algo caliente. Casi siempre eso es exactamente lo esperado, y saberlo de antemano evita una noche larga. Lo que conviene tener claro es dónde termina «lo esperado» y empieza «hay que llamar», porque no es la fiebre la que marca esa frontera.
Sección 01Lo que sí es normal
Los efectos secundarios más comunes son muy leves, como dolor o hinchazón en el lugar de la inyección. Suelen durar solo un par de días y se pueden tratar.
Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC)Dolor, enrojecimiento o un bultito donde entró la aguja; algo de fiebre; sueño más largo de lo habitual o, al revés, más irritabilidad. Todo eso es el sistema inmune trabajando, que es literalmente para lo que se puso la vacuna. Y tiene fecha de caducidad corta: un par de días.
Por debajo de 38 °C no se considera fiebre. Es el mismo umbral que se usa fuera del contexto de la vacunación.
Sección 02Qué se puede hacer en casa
- Compresa fría en el sitio de la inyección.
Diez minutos, hasta tres veces al día. Alivia el dolor y la hinchazón local sin medicamento de por medio.
- Más líquidos y ropa ligera.
Un bebé con fiebre pierde más líquido. Ofrecer pecho o biberón más seguido, y no abrigarlo de más.
- Mover suavemente la pierna o el brazo.
El músculo donde entró la aguja se pone rígido. El movimiento normal ayuda; no hace falta masajear.

Sección 03El medicamento tiene reglas, y son estrictas
La advertencia es literal: no debe darles aspirina a niños o adolescentes menores de 18 años. Además, el acetaminofén no se usa en menores de 12 semanas sin indicación médica, y el ibuprofeno no se usa en menores de 6 meses. Y una advertencia que se subestima: las cucharas de comida no son medidas precisas. La dosis va con la jeringa o el vasito dosificador que trae el producto.
La fuente que citamos publica una, pero está calculada sobre presentaciones comerciales de Estados Unidos, cuyas concentraciones no coinciden con las que se venden en México. Reproducirla aquí sería exponer a un error de dosificación. La dosis de tu bebé la indica su pediatra, por peso.
Sección 04Cuándo llamar de inmediato
Estas son las señales que no esperan a mañana. Ninguna de ellas es «tuvo fiebre»:
- Una temperatura que el pediatra haya señalado como motivo de preocupación en ese bebé.
- Que se vea pálido o débil.
- Llanto de más de tres horas sin parar.
- Temblores del cuerpo o espasmos.
- Que esté notablemente menos activo de lo normal.
La señal no es el termómetro: es cómo se ve el bebé.
La fecha exacta de la dosis, para saber si la fiebre le corresponde
Kangu guarda cada dosis con su fecha y deja a la vista las que siguen. Cuando aparece fiebre, la primera pregunta del pediatra es cuándo se vacunó: tener el dato al segundo cambia la conversación, porque una fiebre dentro de las 48 horas siguientes no se interpreta igual que una que llegó sola.
Probarlo gratis
No es lo recomendado. Dar un antifebril antes de la aplicación, como medida preventiva, no es la práctica indicada: el medicamento se usa para tratar un síntoma que apareció, no para adelantarse a uno que quizá no llegue.
Si tu bebé tuvo una reacción marcada en una dosis previa, eso se le dice al pediatra antes de la siguiente, y es él quien indica qué hacer.
Los efectos comunes de una vacuna suelen durar solo un par de días, según los CDC. Si la fiebre se prolonga más allá de eso, ya no se atribuye a la vacuna y se consulta.
A partir de 38 °C. Por debajo de esa cifra no se considera fiebre, aunque el bebé se sienta caliente al tacto.
No. La indicación es explícita: no se da aspirina a niños ni a adolescentes menores de 18 años. El antifebril que corresponde y su dosis los indica el pediatra, calculados por peso.
De inmediato si el bebé se ve pálido o débil, si llora más de tres horas sin parar, si tiembla o tiene espasmos, si está notablemente menos activo, o si alcanza una temperatura que el pediatra haya marcado como motivo de alarma para ese bebé.
Crear mi cuenta gratis