Después de los seis meses el esquema baja el ritmo, y cuando reaparece con fuerza es en el primer cumpleaños. Ahí llega la SRP. El nombre es un acrónimo y se descifra solo: sarampión, rubéola y paperas.
Sección 01Lo que la OMS dice del sarampión
De las tres, el sarampión es la que sostiene la urgencia de esta vacuna. La Organización Mundial de la Salud lo describe así: «El sarampión es una de las enfermedades más contagiosas. Se transmite por contacto con secreciones nasales o faríngeas infectadas, a través de la tos o de estornudos».
Y le pone número: «una persona infectada puede originar hasta 18 infecciones secundarias». Ese 18 es lo que distingue al sarampión de casi cualquier otra enfermedad transmisible; explica por qué un solo caso en una comunidad con baja cobertura se convierte en brote en cuestión de semanas.
Es la razón por la que el sarampión reaparece en cuanto la cobertura de vacunación baja en una comunidad.
La misma nota descriptiva señala quién la pasa peor: «Las complicaciones son más frecuentes en los niños menores de cinco años y en los adultos de más de 30».
Sección 02Por qué son dos dosis y no una
Esta es la parte que casi nunca se explica en la cita, y es la más importante. La OMS lo escribe con todas sus letras: «Dado que no todos los niños adquieren inmunidad con la primera dosis, se recomiendan dos para garantizar la protección y prevenir los brotes».
Es decir: la segunda dosis no es un refuerzo que sube una protección ya conseguida. Es la que alcanza a los niños en los que la primera no dejó inmunidad. Vista así, saltarse la segunda no significa quedarse con «un poco menos» de protección: significa que hay una probabilidad real de haber quedado sin ninguna.
| Dosis | Edad |
|---|---|
| 1.ª | 12 meses |
| 2.ª | 18 meses |
Es una fecha que se confunde con frecuencia porque en otros países la segunda dosis se coloca más tarde. En la Cartilla Nacional de Salud cae a los 18 meses, el mismo día que el refuerzo de hexavalente.

Sección 03Las otras dos letras
La rubéola y las paperas comparten la aplicación con el sarampión. La rubéola importa por una razón que no se ve en el niño: contraída durante el embarazo puede causar daños graves al bebé en gestación, y por eso vacunar a la población infantil protege también a quien está embarazada. Las paperas, por su parte, son la infección que inflama las glándulas salivales y da esa cara hinchada que muchos adultos recuerdan de su infancia.
La segunda dosis no refuerza la primera. Alcanza a los niños en los que la primera no funcionó.
Los 18 meses son la cita que más se pasa
Ese día coinciden la segunda de SRP y el refuerzo de hexavalente, y llega cuando el bebé ya camina y las consultas se espacian. Kangu calcula la fecha desde el nacimiento y la deja a la vista antes de que pase.
Ver Kangu
Cuándo aplicar la segunda cuando la primera llegó tarde depende de la edad y del tiempo transcurrido, y eso se resuelve con la cartilla enfrente en la unidad de salud.
Justamente por lo que dice la cifra de la OMS: un caso puede originar hasta 18 contagios. Una enfermedad tan transmisible no desaparece por sí sola, se mantiene contenida mientras la cobertura de vacunación se sostiene alta; en cuanto baja en una comunidad, vuelve a circular.
Y el sarampión no se quedó en el pasado: la OMS sigue publicando su nota descriptiva y actualizándola. Si te queda la duda sobre lo que corresponde a tu bebé, la consulta es el lugar para plantearla.
Son las iniciales de sarampión, rubéola y paperas, las tres enfermedades que cubre esa aplicación.
La primera dosis a los 12 meses y la segunda a los 18, según el esquema de la Cartilla Nacional de Salud.
Porque, según la OMS, no todos los niños adquieren inmunidad con la primera dosis. La segunda existe para alcanzar a quienes no quedaron protegidos con la primera.
La OMS lo describe como una de las enfermedades más contagiosas que existen y señala que una persona infectada puede originar hasta 18 infecciones secundarias.
El refuerzo de hexavalente, que en el esquema mexicano también cae a los 18 meses.
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