Hay una frase que se repite en todas las casas del país cuando un bebé amanece caliente: «son los dientes». Es tan común que casi nadie la cuestiona — y ahí está el problema.
Sección 01Lo que dice la evidencia
La American Academy of Pediatrics publica una guía sobre el primer diente firmada por la pediatra Dina DiMaggio y la odontopediatra Julie Cernigliaro. Sobre la fiebre es tajante, y se apoya en un estudio publicado en la revista Pediatrics en 2016:
Una fiebre real (temperatura por encima de 100 grados Fahrenheit o 38 grados Celsius) no se asocia con la dentición y en realidad es un signo de enfermedad o infección que puede necesitar tratamiento.
American Academy of PediatricsLa misma guía aclara el matiz que explica la confusión: la temperatura corporal puede subir ligeramente durante la dentición. Ligeramente no es fiebre. Y la diferencia importa porque atribuirle a los dientes una fiebre real es lo que hace que una infección que necesitaba atención espere un día más.
Si el termómetro pasa de 38 °C, la causa no son los dientes — hay que buscarla. En un bebé menor de 3 meses, cualquier fiebre es motivo de atención médica inmediata, sin excepción y sin esperar a ver cómo amanece.
Sección 02Cuándo salen, y en qué orden
La AAP subraya que la variabilidad es amplia: hay bebés que llegan a su primer cumpleaños sin ningún diente y están perfectamente bien. El primero suele aparecer cerca de los 6 meses.
El orden también es bastante predecible. Los primeros en salir son casi siempre los dientes frontales inferiores —los incisivos centrales inferiores—, y la mayoría de los niños tiene ya todos sus dientes de leche a los 3 años.
Cerca de los 3 meses los bebés empiezan a explorar el mundo con la boca, producen más saliva y se llevan las manos a la boca. La AAP menciona expresamente que muchos padres lo interpretan como el inicio de la dentición, y que el primer diente suele llegar bastante después.
Sección 03Qué sí ayuda
- Masajear las encías con los dedos limpios
Es lo primero que menciona la AAP. Presión firme y suave sobre la encía inflamada, sin nada de por medio.
- Frío, en la forma correcta
Anillos de dentición sólidos, no rellenos de líquido, o un paño limpio húmedo o congelado. La distinción no es menor: los rellenos pueden romperse.
- Medicamento, solo si el pediatra lo indica
Para una noche particularmente difícil, la AAP menciona acetaminofén, o ibuprofeno si el bebé tiene más de 6 meses. La dosis se pregunta al pediatra en mililitros, según el peso y la edad.

La AAP pide vigilar al bebé mientras las come: los trozos se rompen con facilidad y pueden producir asfixia. Agrega que no son muy nutritivas y que la mayoría contiene azúcar y sal.
Sección 04La lista de lo que no se debe usar
Este apartado de la guía es una lista cerrada, y vale la pena leerla completa porque casi todo lo que enumera se vende sin receta:
- Tabletas de dentición con belladona — la AAP la nombra como planta venenosa. La FDA ha emitido advertencias.
- Geles con benzocaína — también con advertencia de la FDA por sus posibles efectos secundarios.
- Geles y tabletas homeopáticas de dentición.
- Collares de ámbar — riesgo de estrangulamiento y de asfixia. La AAP añade que no hay ninguna investigación que respalde su eficacia.
Sección 05El cuidado que empieza con el primer diente
| Momento | Qué hacer |
|---|---|
| A los 6 meses | Sumar flúor a la dieta. El agua corriente suele traerlo; la mayor parte del agua embotellada, no. Consulta con tu pediatra si el agua de tu casa lo tiene o si hace falta un suplemento. |
| Con el primer diente | Cepillar dos veces al día con pasta con flúor, una cantidad del tamaño de un grano de arroz, sobre todo después de la última comida o bebida del día. |
| Con el primer diente, y antes del año | La primera cita con el dentista. La AAP y la Academia Americana de Odontopediatría recomiendan que todos los niños tengan un consultorio dental de cabecera al año de edad. |
| A los 3 años | La cantidad de pasta sube al tamaño de un chícharo. |
| Hasta los 7 u 8 años | Los papás siguen supervisando y ayudando en el cepillado. La AAP da una señal clara: cuando el niño puede escribir bien su nombre, ya tiene la habilidad para cepillarse bien. |
No acuestes al bebé con el biberón. La AAP lo señala como causa directa de caries.
La duda de las tres de la mañana
Cuando el bebé amanece caliente y la primera explicación que llega es «son los dientes», Nomi está en Kangu para preguntarle. Y lo que registres queda anotado para contárselo completo al pediatra.
Ver Kangu
La AAP lo contempla expresamente: existe una amplia variabilidad y es probable que algunos bebés no tengan ningún diente en su primer cumpleaños. La ventana normal para el primero va de los 6 a los 12 meses, y salirse un poco de ella no es en sí una señal de alarma.
Aun así, la primera cita dental se recomienda al año de edad justamente para eso: para que alguien revise que todo se está desarrollando con normalidad. Esa consulta resuelve la duda mejor que cualquier cálculo en casa.
La guía de la AAP enumera lo que sí acompaña a la dentición: malestar en la zona donde sale el diente, más baba de lo habitual y encías inflamadas y sensibles alrededor. La diarrea no está en esa lista, igual que no está la fiebre.
El razonamiento es el mismo: una diarrea tiene su propia causa y merece su propia consulta, no una explicación prestada.
La AAP señala que la mayor parte del agua embotellada no contiene flúor, y que el agua corriente generalmente sí. Con agua de garrafón, la pregunta al pediatra es directa: si hace falta un suplemento de flúor.
También menciona el barniz de flúor, que puede aplicarse en el consultorio del pediatra o del dentista una vez que hay dientes.
No. La American Academy of Pediatrics, citando un estudio de 2016 publicado en Pediatrics, señala que una fiebre real —por encima de 38 °C— no se asocia con la dentición y es un signo de enfermedad o infección que puede necesitar tratamiento. La temperatura corporal sí puede subir ligeramente durante la dentición, pero eso no es fiebre.
En la mayoría, entre los 6 y los 12 meses, con el primero cerca de los 6. Los primeros en aparecer suelen ser los dientes frontales inferiores, y la mayoría de los niños tiene todos sus dientes de leche a los 3 años.
La AAP recomienda masajear las encías con los dedos limpios, ofrecer anillos de dentición sólidos —no rellenos de líquido— o un paño limpio húmedo o congelado. Para una noche difícil, consulta con tu pediatra sobre acetaminofén, o ibuprofeno si el bebé ya cumplió 6 meses.
La AAP no los recomienda. Señala que representan riesgo de estrangulamiento y de asfixia, y que no hay ninguna investigación que respalde su eficacia.
Después de que salga el primer diente y antes de cumplir un año. La AAP y la Academia Americana de Odontopediatría recomiendan que todos los niños tengan un consultorio dental de cabecera al año de edad.
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