El síndrome de apnea del sueño es, en palabras de la AAP, un problema común. Afecta a cerca de un 2 % de todos los niños, incluyendo muchos que no han sido diagnosticados.
La razón para no dejarlo pasar la da la propia página: sin tratamiento, la apnea del sueño puede llevar a problemas del corazón, de conducta, de aprendizaje y de crecimiento.
Sección 01Los cinco síntomas
- Ronquidos frecuentes
- Problemas para respirar durante la noche
- Somnolencia durante el día
- Dificultad para prestar atención
- Problemas de conducta
Los dos últimos son los que casi nunca se conectan con el sueño. Un niño distraído o irritable de día se explica de mil maneras antes de que a alguien se le ocurra mirar cómo respira de noche — y la AAP los pone en la misma lista que el ronquido.
Si nota cualquiera de estos síntomas, comuníquese con el pediatra cuanto antes.
American Academy of Pediatrics · HealthyChildren.orgSección 02Cómo se confirma
El pediatra puede indicar un estudio del sueño, normalmente un estudio nocturno llamado polisomnograma. Se hace en hospitales y centros médicos grandes: el niño duerme ahí, con sensores que registran su respiración, su oxigenación y sus ondas cerebrales, mientras el personal médico observa.
La AAP menciona que otros especialistas pueden apoyar al pediatra en el diagnóstico: neumólogos pediátricos, otorrinolaringólogos, neurólogos y pediatras con adiestramiento especial en trastornos del sueño.

Sección 03Quiénes están más predispuestos
La AAP señala que los niños que nacen con afecciones como síndrome de Down, parálisis cerebral o deformidades craneofaciales están más predispuestos a la apnea del sueño, y que los niños con sobrepeso también tienden a presentarla.
La página describe los caminos que existen —cirugía de amígdalas y adenoides, o presión continua de aire por vía nasal— y explica en qué situaciones se usa cada uno. Cuál corresponde, o si corresponde alguno, es una conversación con tu pediatra, no algo que se resuelva leyendo.
Sección 04Qué llevar anotado a la consulta
- 1 · Cuántas noches por semana ronca
«A veces» y «casi siempre» son datos distintos para el pediatra.
- 2 · Cómo respira dormido
Boca abierta, pausas, esfuerzo para tomar aire, posiciones raras.
- 3 · Cómo amanece y cómo pasa el día
Somnolencia, atención, humor. Son parte de la lista de síntomas.
- 4 · Desde cuándo
Si empezó con un catarro y ya pasó, o si lleva meses igual.
Distraído de día y ronca de noche pueden ser el mismo renglón.
La página de la AAP está basada en material de 2003 con actualización de 2012 y describe la práctica en Estados Unidos. Sirve para saber qué mirar y cuándo llamar; no sustituye la valoración de tu pediatra ni indica qué le toca a un niño en particular.
Llegar con el dato, no con la sensación
Anotar las noches que ronca y cómo amanece convierte «duerme raro» en algo que el pediatra puede usar. Nomi te ayuda a ordenar lo que vas a preguntar, y para el criterio clínico te manda con tu pediatra.
Ver Kangu
La AAP habla de ronquidos frecuentes, no del ronquido de una semana de catarro. Un cuadro respiratorio pasajero es otra cosa.
Lo que sí conviene es notar si el ronquido se queda después de que el resfriado se fue, o si vienen junto a él la somnolencia de día, la falta de atención o los problemas de conducta. Ahí ya es motivo de consulta.
La AAP incluye los ronquidos frecuentes entre los síntomas del síndrome de apnea del sueño y pide comunicarse con el pediatra cuanto antes si se notan.
Ronquidos frecuentes, problemas para respirar durante la noche, somnolencia durante el día, dificultad para prestar atención y problemas de conducta.
El pediatra puede indicar un estudio del sueño, normalmente un polisomnograma nocturno que se realiza en hospitales o centros médicos grandes, con sensores que registran respiración, oxigenación y ondas cerebrales.
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