Después de una reacción, el impulso es pedir «la prueba de alergias» y salir con la lista. El proceso real empieza antes y termina después de esa prueba.
Sección 01Primero, la historia
La AAP describe la consulta: el médico pregunta por el alimento sospechoso, cuánto tiempo pasó entre comerlo y el primer síntoma, qué tan graves fueron los síntomas, cuánto duraron y qué hizo falta hacer. Después explora al bebé. Solo con eso enfrente decide si pide un análisis de sangre o una prueba de punción cutánea.
Ese interrogatorio se contesta mucho mejor con lo que se escribió en el momento que con lo que se recuerda tres semanas después. Qué comió, a qué hora, en cuánto tiempo apareció y qué se vio.
Sección 02Por qué la prueba no cierra el caso
Sin embargo, las pruebas cutáneas y los análisis de sangre no siempre son fiables. Es posible tener un resultado positivo en la prueba, pero no presentar síntomas después de consumir el alimento, o tener un resultado negativo y aún así tener una alergia.
American Academy of Pediatrics · HealthyChildren.orgFalla en los dos sentidos, y de ahí sale el error más caro de este tema: retirar de la dieta una lista larga de alimentos por un panel de laboratorio, sin que ninguno haya dado síntomas. Quien interpreta el resultado junto con la historia es el médico, y puede derivar con un alergólogo.
Sección 03Las de acción rápida y las de acción lenta
| Acción rápida (IgE) | Acción lenta (no IgE) | |
|---|---|---|
| Cuándo aparece | Minutos a pocas horas | Horas o incluso días después |
| Qué tan común | Es la más común | Menos frecuente |
| Cómo se ve | Ronchas, hinchazón, síntomas respiratorios | Vómito y diarrea (FPIES); problemas para comer y poco aumento de peso (EoE) |
| Se confunde con | Poca cosa: se ve venir | Una infección estomacal o un reflujo |
Las de acción lenta son las que más tardan en identificarse justamente porque la reacción no queda pegada a la comida en el tiempo. El FPIES afecta sobre todo a bebés y niños pequeños y se confunde con un virus estomacal.
Sección 04Lo que se parece a una alergia y no lo es
- Intoxicación alimentaria: vómito y diarrea, pero por bacterias de un alimento en mal estado o poco cocido.
- Irritación de la piel por los ácidos del jitomate o del jugo de naranja alrededor de la boca.
- Diarrea por exceso de azúcar, típicamente de jugo.
- Intolerancia —a la lactosa, por ejemplo—: es digestiva, no inmunitaria.

Sección 05¿Se supera?
En muchos casos sí, y la AAP da números por alimento: la mayoría de las alergias al huevo, la leche, el trigo y la soya desaparecen alrededor de los 5 años. Las otras son más tercas — del 20 % al 25 % de los niños supera la alergia al maní y alrededor del 10 % la de los frutos secos de árbol. Quien va midiendo si ya se superó es el alergólogo, con pruebas de seguimiento.
Volver a ofrecer un alimento al que un niño reaccionó no es un experimento doméstico, por leve que haya sido la primera vez. Se hace cuando y como lo indique su médico.
El diario que el médico va a pedir
El diagnóstico arranca con preguntas de tiempo: qué comió, cuánto tardó en reaccionar, cuánto duró. Si ya está registrado con su hora, esa conversación deja de depender de la memoria.
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No. La AAP advierte que las pruebas cutáneas y de sangre no siempre son fiables: puede haber positivo sin síntomas y negativo con alergia. El diagnóstico junta la historia clínica, la exploración y la prueba.
Una alergia de acción lenta, no mediada por IgE, que afecta sobre todo a bebés y niños pequeños. Da vómito y diarrea y se confunde con un virus estomacal.
Muchas sí. La mayoría de las de huevo, leche, trigo y soya desaparecen cerca de los 5 años. Del maní la supera del 20 % al 25 % de los niños, y de los frutos secos de árbol alrededor del 10 %.
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