Se acaba de recuperar y otra vez está mocoso. Y de fondo, la sospecha incómoda de que algo anda mal con sus defensas, o con la guardería, o con la casa.
La cuenta de la American Academy of Pediatrics acomoda esa sensación en su lugar:
Es lo que la AAP calcula para la mayoría de los niños pequeños. Y advierte que son más si hay hermanos mayores en casa, porque entre niños se contagian con mucha facilidad.
Sección 01Por qué son tantos, y cómo se pasan
Los resfriados los causan virus, y la AAP describe dos caminos de contagio. El del aire —alguien tose o estornuda cerca— es el que todo el mundo tiene en mente. El otro es el que de verdad los mueve:
Un niño o adulto infectado con el virus al toser, estornudar o tocarse la nariz, puede transferir parte del virus a su mano. A su vez él o ella toca la mano de una persona sana. Esta persona sana se toca la nariz y el virus crece en la nariz o garganta de la persona sana.
AAP · Los niños y los resfriados, HealthyChildrenDe la mano a la nariz. Por eso lavarse las manos hace más contra un resfriado que cualquier jarabe.
Sección 02Cómo se ve
La AAP describe un cuadro que se arma más o menos en este orden: secreción nasal —primero transparente y después más espesa y con color—, estornudos, fiebre leve sobre todo por la noche, menos apetito, dolor de garganta y a veces dificultad para tragar, tos e irritabilidad que va y viene.
Que la secreción pase de transparente a espesa y con color es parte del curso normal del resfriado, tal como lo describe la AAP. No es la señal de que ya tocan antibióticos.
Y en un resfriado típico sin complicaciones, la AAP dice que los síntomas deben desaparecer después de siete a diez días. Es más de lo que casi todos esperamos, y explica por qué a mitad de semana parece que no avanza.

Sección 03El tratamiento: no hay cura, y eso cambia el plan
La AAP lo dice sin rodeos: desafortunadamente, no hay cura para el resfriado común. Los antibióticos combaten bacterias y no tienen efecto sobre los virus, así que lo mejor que se puede hacer es que el niño esté cómodo — que descanse lo suficiente y que beba muchos líquidos.
Ese vacío es justo donde entran los jarabes de farmacia, y ahí la AAP pone un alto:
«Los medicamentos de venta libre para tratar la tos y los resfriados pueden ser muy nocivos para los niños pequeños. Los riesgos de estos medicamentos son mayores que cualquier alivio que puedan brindar.» De los 4 a los 6 años, la AAP dice que solo se usan si los recomienda el médico del niño. Cuál medicamento, cuánto y cada cuándo no es una decisión de mostrador: es de tu pediatra.
Los antibióticos combaten bacterias y no tienen efecto sobre los virus. En un resfriado, no hay nada que curar: hay que acompañar.
Sección 04Lo que sí funciona en casa
La misma AAP publica la lista de remedios caseros, y es notablemente corta y barata:
- Succión de la nariz. Con una perilla, para sacar el líquido. En bebés, hacerlo antes de la toma, porque un bebé tapado come lento o de plano no quiere comer.
- Solución salina. En gotas o atomizador, para aflojar la mucosidad seca, y después succionar. Se compra en la farmacia sin receta.
- Hisopo húmedo para los mocos pegajosos que no salen con nada.
- Líquidos. Con suficiente agua en el cuerpo, la mucosidad se diluye y es más fácil sacarla.
- Humedad en el aire. Un humidificador si el ambiente está seco, o sentarse un rato en el baño con el vapor de la regadera caliente.
Y para un bebé resfriado la AAP recomienda expresamente la leche materna. Si le cuesta trabajo prenderse porque está tapado, extraerla a una taza o a un biberón es una buena alternativa.
«No le dé miel a su bebé menor de 1 año: no mejora los síntomas y puede causar una enfermedad llamada botulismo infantil.» No es una cuestión de cantidad ni de tipo de miel. Antes del año, no.
Sección 05No todo síntoma se trata
Hay una frase de la AAP que ahorra mucha ansiedad y muchos productos: si los síntomas del resfriado no le causan molestias al niño, él o ella no necesitan medicamentos o remedios caseros. Muchos niños con tos o la nariz congestionada están contentos, juegan normal y duermen bien.
Lo mismo con la fiebre. La AAP recuerda que ayuda al cuerpo a combatir la infección, y que se trata solo si le baja mucho la actividad al niño o si le causa molestia — no por el número del termómetro. Qué darle y cuánto, si hace falta, lo indica tu pediatra.
Sección 06Prevención, que aquí sí rinde
Para un bebé pequeño la mejor prevención, dice la AAP, es mantenerlo alejado de las personas enfermas, y más en invierno: un virus que a un adulto le deja un catarro leve puede ser más grave en un bebé. A eso suma enseñar a toser y estornudar en el hueco del codo, usar pañuelo desechable y tirarlo de inmediato, y que todos en la casa se laven las manos con agua y jabón o usen gel de alcohol.
La duda de las tres de la mañana, contestada
Nomi contesta con la edad y el peso del bebé enfrente: qué hacer ahora mismo y con qué señales llamar al pediatra hoy. Lo que no hace es darte una dosis —eso lo calcula tu pediatra por peso—, y lo dice con todas sus letras.
Probarlo gratis
La AAP no lo recomienda en menores de 4 años: dice que los medicamentos de venta libre para la tos y el resfriado pueden ser muy nocivos para los niños pequeños y que sus riesgos son mayores que el alivio que dan.
De los 4 a los 6 años, solo si lo recomienda el médico del niño. Y en cualquier edad, cuál y cuánto lo decide tu pediatra, no el empaque ni un artículo.
Sección 07Qué hacer esta semana
- Baja las expectativas de tiempo.
Siete a diez días es el curso típico que describe la AAP. A los tres días no va a estar como nuevo.
- Succiona antes de cada toma.
Un bebé tapado come mal. La perilla antes del pecho o del biberón cambia la toma completa.
- Solución salina, no jarabe.
Aflojar y sacar es todo lo que se puede hacer con la nariz de un bebé.
- Ofrece líquidos seguido.
Hidratado, el moco se diluye y sale más fácil.
- Lava manos, en serio y todos.
El contagio principal es de la mano a la nariz, no del aire.
- Llama a tu pediatra si algo no te cuadra
y con más razón entre más chico sea el bebé.
Si además quieres saber si esta semana comió menos que la pasada —una de las cosas que más se distorsionan de memoria cuando hay un enfermo en casa—, el registro diario de Kangu guarda cada toma con su hora y arma el resumen de siete días solo.
La AAP calcula que la mayoría de los niños pequeños tendrá de ocho a diez resfriados solo en los dos primeros años de vida, y más si hay hermanos mayores en casa, porque se contagian con mucha facilidad entre niños.
En un resfriado típico sin complicaciones, la AAP dice que los síntomas deben desaparecer después de siete a diez días.
No. La AAP explica que los antibióticos combaten infecciones bacterianas y no tienen efecto sobre los virus, que son los que causan el resfriado. Lo que queda es descanso, líquidos y medidas de alivio.
No antes del año. La AAP es explícita: no se le da miel a un bebé menor de 1 año, porque no mejora los síntomas y puede causar botulismo infantil.
Crear mi cuenta gratis